DASH BERLIN

REVIEWS

DASH BERLIN

#MUSICISLIFE

Sello:Aropa Records / Armada

Track Destacado:‘Apollo road’, ‘Aviation’, ‘Silence in your heart’, ‘World falls apart’.

Puntuacion Reviews

Puede que se trate de uno de los primeros discos con un hastag de Twitter como título. Así ha nombrado uno de los nuevos reyes del Trance, “en el sentido más amplio de la palabra”, a su segundo álbum, ‘#musicislife’. Trece temas más un Dashup (así ha renombrado el de La Haya a los clásicos Mashups) continuistas con su propio estilo. Ese que le han catapultado, en apenas dos años, de ser un absoluto desconocido a ocupar el octavo puesto de la clasificación elaborada por revista inglesa Dj Mag. Disco cargado de temas vocales y colaboraciones (ningún tema firmado en solitario, al igual que con su ábum de debut, ‘The new daylight’), muchas de las cuales llevan más de un año girando en radios y pistas de bailes internacionales. Muestra de ello son ‘Apollo road’ (firmada al 50% con ATB e incluida en el disco que éste lanzó hace ya más de un año) o las vocales ‘Better half of me’ y ‘World falls apart’ (ambas feat. Jonathan Mendelsohn), ‘Disarm yourself’ (feat. Emma Hewitt) o la más reciente ‘Go it alone’ (feat. Sarah Howells). Es justo decir que ninguna las vocales del disco alcanza en potencia y emotividad a las obras de su trabajo anterior. Y es que el éxito que le trajeron ‘Waiting’, ‘Till the sky falls down’ o ‘Man on the run’ son prácticamente imposibles de superar. Era obligado para el holandés dejar a un lado ese riff megalómano postbreak que tanto a penetrado en el público y que tanto renombre le ha dado. Y el resultado, queramos o no, no es el mismo. Salvo rara excepción, como en ‘Silence in your heart’ y 'Fool for life' (ambos feat, Chris Maden) y el ‘Worlds falls apart’, los temas quedan bastante planos y lineales, sin el margen para la sorpresa en la rotura, ni la euforia esperada y ni la frescura de antaño. De corte diferente son las dos producciones no vocales, también firmadas al 50%. ‘Callisto’ (feat. Shogun) y ‘Aviation (feat. Hoyaa), gozan de una melodía de altura y contundencia, pero la primera parece estar más enfocada a sonar en las pistas, mientras que la segunda goza de un sabor añejo, con un sonido que a muchos les recordará lo que estilaba el género allá por el año 2000. Un disco, en definitiva, que se puede resumir en una frase: Dash Berlin en estado puro.

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