Goa: Madriz Me Puede

Goa chulapa
Goa: Madriz Me Puede

Para celebrar San Isidro, Goa trasladó su temática Madriz Me Puede a mayo. La organización tuvo la estupenda idea de hacer una barbacoa para las primeras horas. Sol radiante y de justicia, unas brasas y comida no apta para vegetarianos. Y así, en una terraza con algo más de gente de lo habitual, se estaba en un ambiente tranquilo y relajado con Ramiro López en la Upper Floor y Jesús Gonsev en la Crystal Room. El primero hizo un set de dos horas un set de dos horas de gran de calado dub, house y gotitas de Tech-House elegante. El segundo pinchó tres horas deep-house puro y duro sonando cosas de Theo Parrish o la última producción del sello Troubled Kids -Venda Nights E.P, en concreto "Tribute".

Tras Jesús Gonsev se puso Johnny Culebras con unos sonidos de house más pisteros y menos emocionales que el set de su predecesor. De todas formas fue un buen calentamiento mientras se esperaba a uno de los platos fuertes el live de Pional. Además de su Mac, pads y mesas varias iba armado con unas baquetas para hacer percusión digital. Impresionante la elegancia y sutileza demostrada. El ambiente y la música fue inmejorableCosas como una versión electrónica de "Rolling in the deep" o animarse a poner y cantar "Destiny" de John Talabot demuestran lo multidisciplinado que es este artista. De lo mejor de la tarde-noche.

Tras él le tocaba el turno a Wagon Cookin' aportando un toque más canalla y funkero al asunto. Se metieron al público en el bolsillo desde el minuto uno y más si vas con vocalista. Ofrecieron House cargado de groove y feeling.

Llegó el momento de ver cómo iban las cosas por la pista principal y allí estaba otra pareja de artistas que están pegando fuerte fuera de nuestras fronteras: Los Suruba. Si en el anterior Madriz Me Puede hicieron suya la Crystal Club, en esta ocasión manejaron la Main Room como quisieron. Al igual que a los grandes, los focos no les deslumbraron y a ritmo de un componente más tech-house tuvieron total conexión con el público. Se trasladaba el disfrute de la cabina a la pista. Por cierto, una pista llena pero sin ningún tipo de agobios, así que daba gusto poder moverse con total libertad.

En la Upper Floor Los López estaban finiquitando un directo bailongo y dinámico. Loud Neighbor fueron los siguientes en repartir beats con otro live lleno de energía y a su vez tremendamente atmosférico. Es lo que pasa si tienes a un Martín que aporta intensidad con sus máquinas y a una STEEL5000 que te embauca con sus vocales. A pesar de unos pequeños desajustes técnicos al principio enseguida desarrollaron un discurso musical ecléctico navegando entre el house, el techno melódico y toques electro que siempre sorprende porque no sabes por donde te van a llevar. Tampoco nos importa mucho cuando el destino es bueno.

Los residentes Borderline estaban expeditivos en la pista principal. Preparando al personal para los ritmos más duros que llegarían con el cierre de Alex Under. De vuelta a la Crystal Room estaba toda una institución del Deep House de la ciudad como es el Sr Lobo, que hizo un improvisado back to back con Jesús Gonsev. El invento no pudo salir mejor.

Para cerrar la jornada Alex Under destapó el tarro de las esencias del techno- minimal. Mostró su lado más potente sin dejar de tener algún momento más mental. Pero hubo poco respiro para el público. Un set elaborado para no parar de bailar y quemar las grasas acumuladas de la barbacoa de la mañana. Porque al final muchos madrileños (y los que no lo son) celebramos un San Isidro desgastando suela y no por un chotis precisamente. ¡Vivan los chulapos electrónicos!

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