Melodías. Amor. Coherencia. Blade Runner. Cataluña. Techno. Sinceridad. Todo este batiburrillo de palabras no tiene ningún sentido sin un nexo de unión. Se necesita una palabra que descifre el significado de lo que se quiere expresar. La clave para entender el enigma es Dosem. El de Girona saca a la venta el próximo 6 de junio, Parallel, su esperado debut en largo en forma de álbum doble. Un disco personal donde captamos la esencia de Marc. Hemos charlado largo y tendido con él sobre su nuevo trabajo y otros aspectos relacionados con la escena en general. Claro y directo. Transparente. Así es Dosem.
Parallel es tu debut con un disco de larga duración. Se puede definir como un viaje sonoro por el mundo de Dosem. Si solo pudieras utilizar una palabra para definirlo ¿Cuál sería? ¿Por qué?
Aunque la respuesta pueda parecer muy egocéntrica, el disco lo definiría con un palabra que es YO. ¿Y eso por qué? Porque precisamente es así. El disco tiene tantos colores y tantos géneros diferentes dentro de un estilo que contempla una muestra de todo lo que he estado haciendo durante estos años de producción. Es una recopilación de lo que es mi música. Por eso diría YO.
Has declarado que “cada canción habla acerca de un momento, un recuerdo, o un persona especial. Si uno se adentra en cada pista, de repente encontrará pequeñas historias de amor dentro. " ¿”Parallel” es techno con amor?
Absolutamente. Sí, la verdad es que como te he dicho es un resumen de las canciones que he estado haciendo estos últimos años y, evidentemente, están todas mis vivencias personales ahí. En vez de explicarlas explícitamente con palabras, es otra manera de expresarlo usando música. Supongo que todo artista muestra una parte de sí mismo cuando hace música. En este disco el mensaje es completamente directo y transparente. Cada una de esas historias, ya no de amor sino de contacto con personas y conexiones con sitios están explicadas en el Cd. Y las personas que sean más cercanas a mí podrán interpretarlo. Las que no son tan cercanas podrán imaginarlo o intuirlo. Y eso es lo que me gusta, que una persona puede escuchar un tema y quizá no sabe la historia que hay detrás pero se siente identificado en cierta manera leyendo el título y viendo por donde va la canción puede hacerse su propia película. Eso me encanta porque no es explícito sino que es a través de un lenguaje más universal.
“Parallel” sale a la venta el próximo 6 de junio ¿qué reacción esperas del público?
Lo único que espero es que se lo escuchen con la mente muy abierta y con mucha tranquilidad y paciencia. Hoy en día parece que consumimos música a toda velocidad “quiero escuchar a este artista, este artista me lleva al otro artista y esto me lleva a otro sello” se produce mucha saturación. En cierta manera lo que me gusta de hoy en día es que casi cualquier persona puede hacer música y eso es bueno y malo por dos partes. Malo porque hay mucha gente que no tiene ganas de aportar nada. Que lo único que les da por hacer son tres o cuatro cancioncillas por motivos algo externos a lo propiamente musical. Y después está la gente que quiere explicar algo, que quiere aportar alguna cosa. Sí que es verdad que quizá antes era más fácil encontrar música buena pero hoy en día si encuentras algo bueno dentro de todo lo malo que hay, es que es realmente muy bueno. Y por eso a veces es recomendable darle más tiempo y escuchar con más paciencia las cosas. Reconozco que mi disco es un álbum muy denso. Entiendo que de entrada sea mucha información y que a veces hay personas que no tienen tiempo para eso.
Lo único que espero del público es que escuche 'Parallels' con la mente muy abierta y con mucha tranquilidad y paciencia.

Oficialmente has invertido 4 años de trabajo en la realización de este doble álbum que cuenta con 36 tracks en total ¿no te has guardado nada en la recámara?
Sí claro, en la recámara hay un par de clásicos que siempre pongo en mis directos pero que no iban con el leit motiv del álbum. Es cierto que es una recopilación pero es un disco muy sentimental, entonces hay una serie de temas que pienso que será bueno guardarlos para otro proyecto un poquito más fiestero y cañero. Este proyecto es más sentimental, es como un viaje. Es verdad que son 4 años de música e ideas que han ido surgiendo pero he tardado aproximadamente un año en cogerlas y transformarlas en un sonido más actual.
“Parallel” se compone de dos Cds: Dosem donde vemos tu techno melódico característico y Sendo donde sacas tu lado más desconocido, más ambiental y atmosférico ¿En que terreno te has sentido más cómodo a la hora de la producción?
En Sendo, totalmente. Porque es el laboratorio donde puedo plasmar las ideas que me plazcan. Precisamente Sendo surgió antes que Dosem, que es música de club siempre con el componente de baile debajo. Con Sendo no tengo esa obligación, hago lo que me da la gana. Muchas veces experimentando a través de Sendo llego a generar buenas ideas que se pueden usar para Dosem. Y viceversa. Ahí está el juego.
Centrándonos en el primer Cd, has incluido los ya míticos “Beach Kisses” y “Silent Drop”, en un universo paralelo ¿qué hubiera sido de Dosem sin estos dos temas?
Jajaja ¡Buena pregunta! Pues no tengo ni idea pero deduzco que las cosas hubieran sido un poquito diferentes porque evidentemente estos dos temas, como bien dices, fueron los que me dieron a conocer, especialmente “Beach Kisses”. Creo que todo artista tiene esa primera llamarada o ese despegue que siempre debe empezar por algún lado, en mi caso fue “Beach Kisses”. Si no existieran estos dos temas probablemente ahora estaría haciendo otro tipo de música o quizá no me estaría dedicando a la música o quizá… no lo puedo saber. Para mi fue el punto de inflexión porque fue lo que llamó la atención del público. En todo caso tengo que decir, y esto es algo que la mayoría de gente no sabe, que yo fiché por Sino, y Charles Siegling (Technasia) nunca había escuchado el “Beach Kisses”. El resto vino después. En eso tengo que decir a mi favor que quizá no hubiera pasado nada y habría Dosem igual. El fichaje por Sino y el éxito del tema fue un combo inesperado pero independiente el uno del otro. Después de cuatro años las cosas han cambiado y ahora tienes que hacer algo más que fichar por sellos grandes o hacer hits... tienes que llevarte a ti mismo al máximo de tus posibilidades. Me encanta ese reto.
Vemos referencias culturales a películas Future Noir y al Ciberpunk, quizá la más clara sea “Tannhauser Gates”, ¿Homenaje a “Blade Runner” y los sintetizadores de los 80 en toda regla?
Soy un fanático y enfermizo de este tipo de películas y sobre todo del estilo y estética más Ciberpunk. Ese estilo de futuros distópicos, rotos, oscuros, luces de neón... Todo ese rollo me encanta. Y evidentemente “Blade Runner” es la película que definió y marcó la tendencia. Quieras o no, iba a mostrarlo de alguna manera en el álbum. Y aunque no quería que fuera la temática principal tenía que ponerlo de alguna forma porque mi música está influenciada por este tipo de imagen. Por eso los títulos tienen mucho que ver con esto. Incluyendo la propia estética del álbum, como la portada donde hay mucho cemento y tiene ese toque oscuro. Podía haber ido mucho más allá con esta temática pero no he querido hacerlo porque me lo reservo para otro proyecto
La otra gran referencia es Cataluña en general y Girona en particular. En cortes como “Diagonal”, “Costa Brava” o “From Girona” sacas tu lado más suave y evocador. La tierra tira…
Evidentemente. Como es un proyecto muy personal donde en vez de explicar una historia lo que explico es mi historia, tenía que estar el componente de ciencia ficción porque son mis gustos personales pero también debía estar el componente como persona, los lugares donde he crecido y donde he vivido. Creo que con eso muchas personas se pueden sentir identificadas. Muchos jóvenes de toda Cataluña acabamos por estudiar nuestras carreras en Barcelona o alrededores y ese contraste entre lo que es la vida en ciudades más pequeñas, como Girona o lugares más de montaña, colisionando con la vida de la metrópoli; es lo que te despierta instintos nuevos. De ahí viene mucha de la creatividad que genero con la música. En Barcelona descubrí el techno y la música de club. Todo eso lo mezclas con tus propias influencias que tienes de tu vida más tranquila de tu lugar de origen.
Quizá uno de los temas que más sorprenda del disco sea “True Elements”, una incursión vocal con la sensual voz de Louder Bays ¿cómo surgió?
Louder Bays es una chica que se llama Laura Valls. Hace tiempo se puso en contacto conmigo a través de Myspace y me dijo que escuchara su música. Empezamos a hablar y a estar en contacto y siempre decíamos que el día que yo sacara un álbum probaríamos a hacer un tema vocal. Cada vez estoy más dispuesto a abrirme a nuevas cosas, intentar evolucionar. Siempre había sido de techno melódico pero en este disco mucha gente va a empezar a encontrar cosas de electro, pequeños momentos donde incluso hay un poquito de break-beat, ritmos más garage de Inglaterra. Surgió la idea de fusionar mi techno así más progresivo, más melódico-trance, con los ritmos más gamberros como el garage, el funky, hasta un poquito de deep y meter la voz de Laura. Lo hicimos por experimentar y quedó tan bien que decidimos incluirla. El punto donde la canción está ahí metida, en medio del disco, es para dar ese toque exótico. Salió tan bien que nos estamos planteado hacer más cosas juntos. Más colaboraciones o incluso un álbum completamente vocal.
Un hecho que llama la atención es que hay hasta 5 interludios, ¿es una clara intención de separar la etapas del viaje sonoro de Dosem?
Como el álbum tiene tantos géneros diferentes donde encontrarás techno o house y como cada tema explica una historia diferente, tenía que encontrar la manera de enlazar esas historias con pequeños fragmentos que explicaran un poquito lo que hay entre canción y canción. En cierta manera de carácter más espiritual y la mejor forma de hacer eso es a través de interludios muy cinematográficos. Buscaba también eso, darle un toque cinematográfico al disco de forma ambiental y orquestal.
En el álbum encontrarás techno o house, tracks vocales, ambient, dubstep... Cada tema es una historia diferente

Ahora hablando de Sendo, vemos como exploras ideas incluidas en Dosem desde otro punto de vista. “146” es un ejemplo de ello y “After the Drop” otro. ¿Una reivindicación de que existe vida más allá de la pista de baile?
Sí, totalmente. Además en la parte de Sendo incluso hay temas sin ninguna clase de bombo o de batería. Y hay otros con un bombo muy agresivo, rozando casi el dubstep. Es lo que quería mostrar, que no todo tiene que ser 4x4.
Cuéntanos un poco cómo ha sido el proceso creativo de “Parallel” ¿Instintivo o metódico?
Ha sido más instintivo porque soy una persona que trabaja de una forma muy instintiva. Es decir, cuando tengo una idea o una cosa que me corroe por dentro, estoy por el día haciendo algo y tengo una melodía que ronda la cabeza, de repente cojo el ordenador, cojo el sintetizador, cojo el teclado y empiezo a trasladar todo eso ahí, en una idea muy rápida. Y muchas veces lo que hago es estar media hora o una hora trabajando a tope esa idea, poniendo todos los elementos que tengo en la cabeza y cuando veo que tengo eso desarrollado, me obligo a mi mismo, incluso mi mente a veces dice que pare, y lo dejo. Y al cabo de unos días o una semana lo cojo otra vez y ahí viene la parte metódica. Ya viene el montarlo, construirlo, ver que puedo sacar de allí, buscar el mejor sonido posible, el prueba-error. Pero el paso inicial siempre es instintivo. En “Parallel” se nota en el tipo de canciones. Son, como digo yo, in your face. No escondo nada en ningún momento. No tengo ninguna manía. Hay temas que van a 124 y otros a 132 bpms. Es totalmente instintivo, directo y transparente. No tengo que conservar ninguna pose. Es Dosem y es la música que siento que tengo que hacer y lo hago. La gente que me sigue sabe que soy así.
Quieres que “Parallel” no sea una obra estrictamente sonora sino que el apartado visual la complemente con videos para cada track. Explícanos más esa idea y cómo piensas llevarla a cabo.
La idea inicial es que cada tema es un color diferente. Tengo unos amigos en Barcelona, Dani y Joan, que se llaman Fadeout que llevan una empresa audiovisual en la que se encargan de hacer videos para sellos y agencias de publicidad. Nos hemos conocido este año y ya me han hecho algún video a mi también. Son unos fenómenos en esto de hacer cositas de cine y cortos. Tuvimos la idea de dar imagen a lo que es el álbum. Ya no a cada track, sino buscar los cortes más representativos de la parte de Dosem y Sendo y montar una obra audiovisual. Es algo que lo llevamos hablando desde hace tiempo y de cara al verano iremos sacando poco a poco videos que expliquen cada canción de forma simbólica. Jugando con el videoarte. Es una cosa que me gusta muchísimo, por ejemplo cuando veo la gente ahora en la web 2.0, en las redes sociales, que comparten videos de esos que duran 30 segundos o un minuto explicando las sensaciones de un tema a modo de trailer. Me encanta la capacidad de explicar muchas cosas en muy poco tiempo. Queremos sacar videos que muestren olores, sabores del disco con un lenguaje visual.
Dosem LIVE: Ministry of Sound 2010 from Dosem on Vimeo.
¿Habrá gira de presentación de Parallel? ¿Dónde podremos verte?
El disco va salir casi en verano y para los festivales más cercanos en el tiempo no ha dado tiempo a que pudieran escucharlo para cerrar contrataciones. Pero en julio tengo una gira en Asia. Estaré por China, Hong-Kong y toda la zona. En Agosto está confirmado Aquasella y Test Festival y alguna sorpresilla más. Y a partir de septiembre empezaré a rondar por clubs sobre todo de Europa y Sudamérica.
¿Puedes adelantarnos si saldrán remixes de algún o algunos temas incluidos en Parallel? ¿Y quién serán los encargados de los mismos?
El álbum sale en junio en varios formatos diferentes, incluyendo el físico y después tenemos pensado de cara a final de año, antes de Navidad, sacar otro Cd con remixes. Puedo adelantar que están confirmados Henry Saiz y Marc Marzenit. También estará Edu Imbernon que viene más del house pero que es un crack produciendo. Eso por la parte nacional. En la parte internacional está confirmado Alexander Kowalski que es una de mis referencias, una institución, un productor que respeto muchísimo y que he tenido la suerte de conocer este último año. Nos hemos hecho bastante amigos. Además le he hecho un remix hace poco que ha funcionado muy bien y está muy entusiasmado en hacer más cosas juntos. Le propuse que podríamos empezar con un remix para “Parallel” y ha aceptado encantado. Y por último también tenemos confirmado a Wehbba. Estamos hablando con artistas como Funk D´Void o Deetron a ver si quieren sumarse a la fiesta. Bueno y, por supuesto, el mismo Technasia también hará un remix.
Eres uno de los artistas nacionales más internacionales ¿cómo ves la salud del techno español en comparación con lo que se hace fuera de nuestras fronteras?
Ahora tengo 29 años, antes cuando salía y era más joven vamos a hablar del año 2000 o así, me daba cuenta que en España estaban los mejores festivales del mundo. Además veías por Internet que la mitad de los bolos de la mayoría de los artistas los tenían en España, en festivales y clubs. Y en ese aspecto España siempre ha sido un país de fiesta. Lo que nos ha faltado toda la vida ha sido una escena de productores y sellos. Curiosamente ahora la situación de clubs y festivales ha empeorado y va menos gente, con lo que los promotores se han asustado y usan nombres archiconocidos que son los que funcionan. La consecuencia es que la mayor parte de los carteles de festivales son copias unos de otros. Yo lo entiendo por parte de los promotores porque hablo con ellos y lo entiendo. Apostar por lo seguro. Es complicado apostar por artistas que no son tan conocidos. No me puedo quejar porque en el caso de Marc, Henry y mío cogimos esa generación donde se seguía apostando por nuevos valores. Pero ahora por ejemplo en estos dos o tres últimos años han aparecido un montón de sellos y productores nacionales superinteresantes que están petando fuera de España y que aquí pinchan en el Club X o Club Y o en tal festival… pero no encuentras la misma escena que te podrías encontrar en Holanda, Londres o Berlín donde todo es un laboratorio de creación sonora siempre en ebullición y los promotores programan constantemente gente de la zona.
¿Pero no crees que eso se puede deber a la cultura musical que tenemos en España a nivel general?
Sí, además está todo muy fraccionado. Cada uno va a lo suyo. En el caso de mi generación Marc, Henry y yo pasamos de envidias y pisadas. Trabajando juntos, apoyándonos y ayudándonos entre tres o cuatro ha funcionado. Hemos creado un poquito de escena. Hicimos piña y hemos salido para adelante. Y por la parte del house también podemos ver lo bien que van las cosas a gente como Edu, Coyu y Uner que están haciendo un gran trabajo por su lado . Está demostrado que haciendo piña y creando unión funcionan las cosas. Parece mentira que aún nos falte ese concepto. Rezo por el día en que un promotor tenga la gran idea de que con el dinero que se gasta en un artista archiconocido podría montar un festival de artistas nacionales espectacular. Y con la otra mitad que le sobraría, puedes montar un equipo de iluminación, visuales y sonido muy potente. Seguro que a un buen precio de entrada se llenaría de gente y sería un buen negocio igual. Pero es curioso que seguimos con el chip ese de seguir especulando e inflando los hypes. Esto no lleva a ninguna parte. Va a colapsar, y ya está colapsando. Por suerte algunos se están dando cuenta y están tomando buscando nuevos valores y conceptos más sólidos.
¿Te volveremos a ver haciendo tándem con Technasia bajo Sino Live?
No. Lo pasamos muy bien y fue genial. Me ha dado mucho a conocer a nivel internacional. Pero el problema es que me dio a conocer internacionalmente con un discurso tirando al techno duro muy cañero, que a mi me encanta esa música pero yo siempre he sido un productor de techno melódico. Hablo de casi 10 bpms menos. Entonces me daba la sensación que estaba tirando de bolos, de aquí, de allí, pinchando en los mejores festivales…. pero no podía ser yo mismo. Un día le dije a Charles: mira han pasado dos años y ha sido genial pero ahora que el proyecto está arriba del todo, prefiero dejarlo y que la gente se quede con buen recuerdo. Sacrificaré todo eso por intentar ser yo mismo y seguir haciendo lo que quiero hacer. Ha sido un sacrificio muy duro pero muy coherente. Me tomo muy en serio mis valores y prefiero no estar de momento en la main room de un festival potente de la mano de nadie. Opto por estar en un club pinchando, sabiendo que la gente vendrá a verme a mi, a escuchar mi música y a bailar el rollo que hago. Por ejemplo en un Sino live! era imposible pinchar el “Beach Kisses”, no tendría ningún tipo de sentido a 136 bpms A mi me gusta el techno y ponerme cañero de vez en cuando pero veía que no me centraba en lo que más me llena, y eso me rompía por dentro. Charles por suerte entendió la decisión de forma muy comprensiva y genial. Y aquí estamos que acabo de sacar un disco a través de Sino. Sin polémicas, sin historias detrás. Después de un año solo puedo confirmar que no me he equivocado, he seguido pinchando por todas partes y he recibido un montón de apoyo por parte del público y promotores. Eso solo hace que me motive mil veces más a dejarme la piel en el escenario.
Estuviste haciendo un live en la pasada edición de Klubbers Day y te pudimos ver en una cabina que estaba repleta de gente. Hasta hiciste una mención de este hecho en tu Twitter. A la hora de actuar de cara al público ¿eres de los que prefieres la soledad del artista o las fiestas paralelas que se montan en cabina, tan de moda últimamente, detrás del propio artista?
No me acaba de gustar demasiado que haya mucha gente detrás mía porque para mí es la herencia de lo que está pasando con la música últimamente, que parece que sea más pose, más cachondeo y más fiesta y menos música. A veces parece más importante lo que está pasando detrás de la cabina que lo que hace el artista con las mezclas. En el caso concreto de Klubbers no me importó porque entendí que era el cierre y comprendo que el ambiente era más festivo; y que por una vez no pasa nada. Y la mayoría que estaban eran amigos míos, como si fuera una fiesta de aniversario. Pero por norma general y en el 95% de las veces no me gusta nada. Es más, está muy de moda este tipo de cosas, sobre todo fuera de España, y es terrible de verdad. Más de una vez me ha pasado que casi me echan el cubata encima, la gente se abalanza sobre ti, te están todo el rato diciendo cosas y no te puedes concentrar. En un directo puedes estar mezclando ocho pistas y como te descuides puedes hacer algún fallo. Es más, en Klubbers hubo momentos que sufrí al no salirme la mezcla porque tenía a cuatro personas diciéndome cosas, y eso que eran mis amigos los que tenía al lado. Les tuve que decir que se fueran. Por suerte apareció Pablo Demonio, uno de los organizadores, y limpio todo de gente y pude acabar tranquilo. Tampoco voy a ir del rollo elitista ni de divo que no quiere a nadie en cabina. Entiendo que hay gente que quiere ver más de cerca lo que hago. Y eso no me importa pero siempre respetando el trabajo del artista.
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